El Juramento de Mi Estela

No tenemos inversores que contentar ni publicidad que vender. Empezamos de cero, y por eso podemos prometerte cosas que los demás ya no pueden. Esto no es marketing: es cómo está construida la casa.

Uno. Nada de publicidad, en ninguna parte
Ni banners, ni recomendaciones pagadas, ni un restaurante que aparece porque ha pagado por aparecer. Si algún día Mi Estela te sugiere algo, es porque ayuda, no porque alguien nos pague.
Dos. Tus datos no se venden. Nunca
No hay excepción, ni versión gratuita que lo justifique, ni socio comercial que lo compre. Otras apps de familia han vendido la ubicación de niños. Nosotros no vamos a estar en esa lista.
Tres. Tus recuerdos no son un rehén
Si un día dejas de pagar, tus recuerdos siguen ahí y te los puedes llevar. Solo dejas de añadir nuevos. Millones de personas perdieron su historial de ubicaciones cuando Google cambió su Timeline en 2024, muchas siguiendo al pie de la letra las instrucciones. Aquí eso no puede pasar.
Cuatro. Nunca pagarás por saber más de nadie
Aquí el dinero no compra poder sobre otra persona. Premium abre más de vuestra historia —más memoria, más recuerdos, más profundidad juntos—, jamás más precisión, más días de rastreo ni más excepciones al pacto de nadie. Pagas por guardar más vida. Nunca por vigilar más.
Lo que no haremos, dicho claro
Otras apps venden dónde están tus hijos. Nosotros preferimos cerrar.
Aquí nadie te ve a escondidas. Siempre sabes quién puede verte, y se lo quitas en un toque, sin dar explicaciones.
No hay anuncios. No los habrá. Si un día los ves, es que ya no somos nosotros.
Si dejas de pagar, tus recuerdos siguen siendo tuyos. Los ves y te los llevas.
No te vamos a avisar cuarenta veces al día. Cuando sonemos, es porque importa.
FIRMADO Y VIGENTE
A 7 de septiembre de 2026: jamás hemos mostrado publicidad, jamás hemos vendido ni cedido la ubicación o los datos de nadie, y nadie ha perdido nunca sus recuerdos por dejar de pagar. Renovamos esta firma cada mes; el día que falte, pregúntanos por qué.

Presencia, no vigilancia. Lo más parecido a estar ahí.

Construido por un padre, con la ayuda de la inteligencia artificial. Sin oficinas, sin fondos, sin letra pequeña.

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