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¿A qué hora vuelve un adolescente de fiesta? Cómo pactar la hora de llegada (también en Halloween)
No hay una hora escrita en ninguna ley: es un pacto. Horas orientativas por edad con su fuente, cómo negociarlas sin guerra, el plan de vuelta que de verdad importa y lo que cambia una noche como Halloween, que este año cae en sábado.

«¿A qué hora tengo que estar en casa?» es una de las negociaciones más repetidas de la adolescencia. Este año, además, Halloween cae en sábado, 31 de octubre, y para muchos chavales es una de las primeras noches de fiesta del curso. Aquí va lo que se sabe, con fuente y fecha, y una forma de pactarlo que no acabe en portazo.
No hay una hora legal
En España no hay una ley que diga a qué hora tiene que volver a casa un menor: lo deciden las familias. Lo que sí hay son límites que conviene recordar, como que la venta de alcohol a menores está prohibida en todo el país. Así que la hora es un pacto, y como todo pacto funciona mejor si las dos partes sienten que han ganado algo.
Horas orientativas por edad
Como referencia, El Debate recogía en agosto de 2024 las horas que proponía la psicóloga Carlota Montemayor en GoStudent, pensadas para el verano:
| Edad | Hora orientativa |
|---|---|
| 12 a 14 años | Entre las 20:00 y las 21:00 |
| 15 años | Hasta las 21:30 |
| 16 y 17 años | Entre las 22:00 y las 23:00 |
Son orientativas: cada familia las ajusta según la madurez, el sitio y cómo se vuelve. Una noche especial, con un plan de vuelta claro, puede tener otra hora.
Cómo negociarla sin guerra
El psicólogo clínico Antonio Ortuño proponía en ¡HOLA! (agosto de 2023) un «semáforo» para las normas de los adolescentes, que encaja muy bien con la hora de llegada:
- Rojo: lo que no se negocia y se explica (no subir en un coche con quien ha bebido, por ejemplo).
- Amarillo: lo que se negocia, como la hora, con condiciones y consecuencias pactadas antes.
- Verde: lo que decide él o ella y asume sus consecuencias.
Y dos consejos suyos que se olvidan: los sermones y los castigos no crean responsabilidad, y esperar despierto con angustia transmite desconfianza. Mejor hablar de lo que te da miedo antes de que salga.
El plan de vuelta importa más que la hora
Una hora sin plan sirve de poco. Antes de salir, cinco preguntas:
- ¿Con quién vuelves? Mejor nunca solo de madrugada.
- ¿Cómo? Andando, en autobús nocturno, en taxi o le recoges tú. Si alguien tiene que conducir, que no haya bebido.
- ¿Con batería? El móvil cargado y, si puede, una batería externa.
- ¿Y si algo se tuerce? Pactad una frase o un mensaje («ven a por mí») que signifique «recógeme sin preguntas esta noche». Ya hablaréis mañana.
- ¿Y si llega tarde? Que avise antes de la hora, no después. Avisar a tiempo suma confianza; no avisar, la resta.
¿Y compartir la ubicación esa noche? Puede ayudar, si lo habéis hablado antes y sabe para qué es: para saber que va de camino, no para mirar en qué bar está. Si se la exiges sin más, lo normal es que la apague. Cómo plantearlo: compartir ubicación con un adolescente sin vigilarle. Y si llega la hora, no contesta y no aparece, aquí está qué hacer, paso a paso.
Lo que dicen los datos del alcohol
La encuesta ESTUDES 2025 del Ministerio de Sanidad (resumida por Infocop en noviembre de 2025) trae buenas y malas noticias: el consumo entre estudiantes de 14 a 18 años está en mínimos, pero el 51,8 % había bebido alcohol en el último mes y el 17,2 % se había emborrachado en ese mes. La edad media del primer trago, 13,9 años. Hablarlo antes de la primera fiesta no es exagerar.
La noche de Halloween
- Disfraces: que se vean de noche si van andando y que la máscara no tape la vista al cruzar.
- Fiestas en casas: conoce la dirección y, si puedes, a algún adulto que esté.
- Los pequeños, con un adulto en el «truco o trato», por la calle y con luz.
- Si el plan cambia, que lo diga: otra casa, otra zona, otra hora.
Cómo lo hace Mi Estela
En Mi Estela, con el «Modo salida» tu hijo dice a qué hora vuelve y, si no dice nada, la app avisa por él; al llegar, «Llegué bien» de un toque. Si necesita que vayan a por él, «Ven a por mí» lo pide sin explicaciones. Y si quiere un rato de aire, puede ponerse «por la zona» hasta la hora que diga: vosotros veis «está por la zona hasta las 23:00», y nadie puede levantarlo por su cuenta. Más en para jóvenes y para padres de adolescentes.
Fuentes
- El Debate: hasta qué hora pueden salir los niños en verano según su edad (10 ago 2024; consultado 15 oct 2026)
- ¡HOLA!: cómo negociar los horarios con los adolescentes (9 ago 2023; consultado 15 oct 2026)
- Infocop: el consumo de drogas entre adolescentes, en mínimos según ESTUDES 2025 (13 nov 2025; consultado 15 oct 2026)



