Cómo saber si tu hijo ha llegado a casa (o al instituto) sin tener que llamarle
«¿Has llegado?» es la pregunta que más cansa a los adolescentes y la que más tranquiliza a los padres. Hay formas de tener la respuesta sin hacer la pregunta, de la más simple a la automática.

Hay una llamada que todos los padres conocen: la de las tres y diez, «¿has llegado?». Y un silencio que también conocen: el del adolescente que no contesta porque está con los amigos, con el móvil en silencio o, simplemente, porque tiene quince años. Lo que quieres no es hablar: es saber que ha llegado. Estas son las formas de saberlo sin preguntar, de la más sencilla a la automática.
1. El mensaje pactado
Lo más barato: un «ya» por WhatsApp al llegar. Funciona cuando funciona, y falla cuando más lo necesitas: el día que se le olvida es el día que llamas tres veces. Vale como primer paso, pero depende de que el otro se acuerde.
2. El aviso de Buscar (si los dos tenéis iPhone)
En Buscar › Personas › su nombre › Notificaciones › Añadir, puedes pedir que te avise cuando llegue a casa o al instituto. Si el aviso es recurrente, tu hijo recibe la notificación de que lo has creado y tiene que aceptarlo: lo sabe, y eso es bueno. Lo explicamos en Buscar de Apple paso a paso. Si uno de los dos tiene Android, esta opción no existe.
3. El aviso de Google Maps (iPhone y Android)
Si tu hijo comparte su ubicación contigo en Google Maps, puedes crear avisos de llegada y salida de un sitio (hasta cinco por persona). Funciona entre sistemas, pero es una función escondida dentro de Maps, sin círculo, sin batería y sin el resto. Family Link y Maps, explicados.
4. Un control parental (para niños pequeños)
Family Link o Qustodio tienen lugares con alertas de llegada y salida. Tienen sentido con un niño de ocho o diez años con su primer móvil (y, en Family Link, con Android). Con un adolescente, un control parental suele crear el problema que pretende evitar. Qustodio explicado.
5. Los avisos de llegada de una app de familia
Es para lo que se inventaron. En Mi Estela guardas los sitios de siempre (casa, el instituto, la casa de los abuelos; tres gratis) y la app avisa sola a tu círculo cuando alguien llega o sale, sin que nadie abra nada ni pulse nada. En el mapa, debajo de su cara, pone «en casa desde las 15:12». Y hay dos detalles que cambian el día a día:
- El botón «He llegado»: un toque y a toda la familia le llega. Para el día que no hay un sitio guardado (la casa de un amigo, el cumpleaños).
- «Avísame cuando llegue aquí»: si estás esperando a alguien, tocas su cara y pides que te avise en cuanto llegue a donde estás tú, sin mirar el mapa.
Los avisos funcionan cuando hay cobertura y las notificaciones están activas en los dos móviles; si su móvil está sin red al llegar, el aviso sale en cuanto vuelve. Y es de ida y vuelta: tu hijo también recibe tu llegada a casa. Esa simetría es la razón por la que, en nuestra experiencia, la app sigue instalada en marzo. Cómo funcionan los avisos de llegada.
Lo que no hay que hacer
No instales nada en su móvil sin decírselo: además de ilegal, se nota, y lo que se rompe no se recupera con una app. Habladlo: «quiero saber que has llegado, no dónde estás a cada rato». Déjale ponerse «solo por zona» cuando quiera: compartirá más, no menos. Y cuando llegue el aviso, no le escribas «ya era hora»: no le escribas nada. De eso va ubicación y adolescentes sin vigilar.
Fuentes
- Apple: compartir tu ubicación con amigos y familia (notificaciones)
- Google Maps: compartir tu ubicación en tiempo real (avisos)


